Almas perdidas

Si dos almas perdidas se encuentran ¿dejan de estar perdidas?

Estaban perdidos en el mundo, sin entender tanto sueño barato, tanta relación de usar y tirar, de palabras tangentes de vidas que van a toda velocidad. De compromisos caducados y confianzas fuera de garantía, de espejos donde sólo se reflejan complejos y máscaras de sonrisas prefabricadas.
Perdidos en la vorágine del todo o nada, del aquí y ahora, de hoy por ti y mañana ni me acuerdo. Perdidos en su interior como tortugas de una realidad que les asfixia, sabiendo que tienen mucho que mostrar pero sin saber cómo hacerlo, ni siquiera si a alguien le importa. Porque saben que son únicos pero perdidos porque nadie ve allí donde hay un tesoro interior.

Perdidos sin saber qué buscaban. Perdidos sabiendo que quizás hubiera alguien que se sintiera tan sinsentido. Perdidos… que cuando se encontraron, lo encontraron todo.