Almas perdidas

Si dos almas perdidas se encuentran ¿dejan de estar perdidas?

Estaban perdidos en el mundo, sin entender tanto sueño barato, tanta relación de usar y tirar, de palabras tangentes de vidas que van a toda velocidad. De compromisos caducados y confianzas fuera de garantía, de espejos donde sólo se reflejan complejos y máscaras de sonrisas prefabricadas.
Perdidos en la vorágine del todo o nada, del aquí y ahora, de hoy por ti y mañana ni me acuerdo. Perdidos en su interior como tortugas de una realidad que les asfixia, sabiendo que tienen mucho que mostrar pero sin saber cómo hacerlo, ni siquiera si a alguien le importa. Porque saben que son únicos pero perdidos porque nadie ve allí donde hay un tesoro interior.

Perdidos sin saber qué buscaban. Perdidos sabiendo que quizás hubiera alguien que se sintiera tan sinsentido. Perdidos… que cuando se encontraron, lo encontraron todo.

Creación

Cuando te paras a pensar qué cosas son importantes en esta vida te das cuenta que precisamente éstas no son cosas sino: las personas que queremos, el amor, la felicidad, la amistad… Pero si reflexionamos en qué empleamos la mayor parte de nuestro tiempo nos damos cuenta que quizás “valoramos” en cuanto a  inversión temporal otras cosas: el trabajo, el dinero, otras obligaciones… en vez de dedicar un tiempo para querernos, ser felices, disfrutar y descubrirnos en los nuestros. “Ojalá hoy encuentres el tiempo que nunca tienes para dedicarle un momento a ser feliz” (El Principito).

Reflexionando mucho, y después de que mis pensamientos hayan viajado por varios laberintos, he llegado a una conclusión: una de las cosas más importantes de la vida es la creación. Sigue leyendo