A oídos sordos palabras muertas

Quisiera poder contarte

que ya no soy la niña temerosa

que se escondía en las noches de tormenta

que ya no necesita muletas

puedo andar sin mirar sobre la cuerda

Quisiera poder contarte

que vuelve a tener su enorme sonrisa mi mirada

que hasta la boca por plagio le ha puesto una demanda

que se ha vuelto a encender en mi mirada

dos bombillas sin obsolescencia programada

Quisiera  poder contarte

que vuelvo a ser la misma princesa

que siempre su vieja maleta lleva

llena de alegría, ilusiones y sorpresas

de tren en tren a cuestas

Quisiera poder contarte

que vuelvo a poder quererme

que mi persona a ser segura se siente

que el mundo quiere comerse

y que sueña cuando no duerme

Quisiera poder contarte…

pero a oídos sordos

palabras muertas

¿Por qué no?

Cuando me hacen una propuesta, o se me presenta una oportunidad, un plan, proyecto… por descabellado que parezca, siempre me hago esta pregunta antes: ¿por qué no? Muchas veces aparecen razones para no hacerlo, algunas de peso. Pero otras, y en situaciones que en principio que no llamaban mi atención, y a las que era reacia, sorprendentemente no presenta razón alguna para decir no. Y es entonces cuando empieza a cobrar fuerza en mi mente dicha idea, y del “por qué no” paso a pensar en cómo poder llevarlo a cabo. Y la mayoría de las veces, el “porque sí” cobra fuerza y la idea se convierte en realidad.

Nunca pienses un “no” directamente, hazte antes siempre esta pregunta. Si tienes motivos para rechazar la propuesta entonces lo sabrás, pero no cierres puertas por prejuicios o una idea fugaz; da una oportunidad a esas ideas peregrinas que de repente cruzan tu mente inducidas por palabras ajenas o pensamientos propios. Te sorprenderás de ciertas cosas que realizarás por haberte hecho esta pregunta, las buenas experiencias y aventuras que el “por qué no” (similar a un “a que no hay huevos” autoinducido) inician, es el primer paso hacia el “sí”, hacia el crecimiento y desarrollo. Dale una oportunidad a toda idea, a veces las que en principio no tienen futuro, se acaban convirtiendo en tu presente y tu vida. ¿Por qué no seguir soñando?

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